sábado, 2 de agosto de 2008

El Mantenimiento de tu Pc








Lo más importante para el buen funcionamiento de una Pc.

Roberth Pérez
C.U.A.M-Cagua

tuly07@hotmail.com

El mantenimiento de la Pc es un aspecto de suma importancia para el buen funcionamiento de la misma. Dicha labor consiste en realizar una serie de actividades que nos van ayudar tanto a nosotros, como a la computadora, ya que, gracias a los procedimientos que mencionaremos a continuación, sobre cómo realizar un buen mantenimiento a la Pc, vamos a despejar muchos mitos y tabúes que traen como consecuencia que los usuarios se pregunten : ¿Por qué está tan lenta mi máquina?¿Qué puedo hacer? Ctrl. + Alt. + Supr ¿Será la solución más rápida?...

¿Por dónde empezar un buen Mantenimiento?…¿Físico o a nivel de Sistema?

En primer lugar, si el aspecto físico no está deplorable a primera vista, es bueno que comencemos a nivel de sistema. Tal vez nos encanta descargar Software (programas) de diferentes utilidades, de los cuales terminamos usando sólo los que verdaderamente necesitamos; y cuando decidimos desinstalarlos, nunca son eliminados al 100% de nuestro ordenador, por consiguiente, permanecen carpetas, registros y otros archivos que ocupan espacio innecesario en el disco, que al convertirse en una gran cantidad de datos, provocan la saturación del disco, lo que trae como consecuencia un sistema más lento. He aquí la primera respuesta a la pregunta planteada al principio.

Sin embargo, cuando existen indicios de errores en el disco duro y anomalías como: A) Clusters o cadenas perdidas. B) Direccionamiento cruzado de archivos. C) Copias 1 y 2 de la FAT no coincidentes. D) Sector de arranque alterado o dañado, es conveniente prestarle atención ya que pueden ser reparadas. En cierto caso si utilizamos programas tales como el llamado “Scandisk”, entre otros, éstos nos pueden ayudar a chequear y resolver problemas en el disco. Este procedimiento es recomendable hacerlo cada mes para verificar el estado del disco. Por otro lado, si contamos con Internet es posible que cada 2 meses eliminemos los “archivos temporales” que se alojan en nuestro disco duro, ya que si navegamos con mucha frecuencia, estos archivos van aumentar de cantidad y va a contribuir al saturamiento del disco, y por ende, a la lentitud del sistema. Es imprescindible no dejar llegar nuestro disco duro a menos del 10% de su capacidad, porque ocurrirían las consecuencias que hablamos al principio, entre otras más.

Pero ahora concentrémonos en la parte física interna de nuestra computadora, en la cual tenemos muchos Slots (Ranuras), cables y tarjetas que son la residencia ideal para enemigos como: el polvo, los insectos y hasta roedores en algunos casos. Por tal motivo, debemos realizar un mantenimiento a esta área al menos una vez al mes dependiendo del espacio físico donde resida nuestra computadora. Primeramente, podríamos empezar por sacudir el polvo, utilizando una brocha pequeña o hasta un secador con aireación sin calor para no afectar otras áreas delicadas de la tarjeta madre. Una vez desaparecido el polvo, podemos desinstalar con mucho cuidado los diferentes ventiladores, ya que estos retienen la mayor cantidad de polvo.

Seguidamente, podemos remover las diversas tarjetas que componen la Pc, a saber: tarjetas de video, tarjeta de audio y Memorias Ram. Este tipo de tarjetas es bueno que las limpiemos con una borra de goma en las áreas donde hacen contacto. Es importante que no utilicemos ningún lubricante comercial líquido para este tipo de limpieza. Simplemente debemos utilizar un cepillo de celdas suaves, así como también brochas de la misma categoría. Continuando con el tema de la limpieza y mantenimiento, es apropiado que sutilmente desempolvemos nuestro teclado y, siguiendo el mismo lineamiento anterior, sólo utilizaremos un paño húmedo para limpiar cada tecla. Si se nos presenta algún problema con el mismo, es preferible adquirir un teclado nuevo, debido que contiene partes muy difíciles de reemplazar.

REFERENCIAS: González, J. (2004) Mantenimiento de tu PC. http://mssimplex.com/mantenimiento/limpieza.html [Consulta: Enero 2008]

El Calentamiento Global


Juan José Rodríguez

UPEL-Maracay

juanjo_rh@hotmail.com

Quizás muchos de ustedes han escuchado en la escuela, en la calle, en el trabajo, en la televisión o en algún otro sitio no muy distante a sus entornos, el término “Calentamiento Global”. Tal vez hasta el día de hoy, no le han dado la importancia suficiente al mismo porque no conocen a profundidad lo que éste implica o porque quizás piensan que esto no tiene nada que ver con sus vidas. Tal vez imaginan que es un término ficticio, que no tiene validez alguna en nuestra realidad. Sin embargo, permítame decirles con todo respeto, amigos lectores, que han estado un poco desacertados al respecto.

El Calentamiento Global puede considerarse como una consecuencia asociada a un fenómeno habitual que experimenta el Planeta Tierra, el cual recibe el nombre de “Efecto Invernadero”. Trivella M. (2007) afirma que este fenómeno es una actividad natural que le permite al planeta retener parte de la energía solar (a través de los gases invernadero) que atraviesa la atmósfera, para así mantener una temperatura estable en la tierra que garantice la subsistencia de las especies que la habitan. El resto de los rayos solares vuelven al espacio. Sin embargo, la quema de combustibles, la producción de carbón, la deforestación, la ganadería, etc., han incrementado la emisión de estos gases invernadero, ocasionando que la atmósfera concentre mayor cantidad de calor y recaliente al planeta.

En los últimos años el incremento de gases invernadero en la atmósfera ha sido bastante significativo. Estos gases, y particularmente el Dióxido de Carbono (CO2) es 36% superior en comparación al que había antes de la revolución industrial, llegando a ser ésta la más alta concentración en toda la historia del hombre.

Actualmente, ya estamos comenzando a sentir algunos de los síntomas iniciales del Calentamiento Global a través del deshielo de cordilleras y glaciares, así como las intensas olas de calor en algunas partes del mundo. Según un informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU 2007) afirma que se prevé que la temperatura del planeta aumente entre 1,5 y 2,5 grados, que se extinga el 30% de las especies y que suba medio metro el nivel del mar.

Es importante destacar amigos lectores que, con tan sólo un aumento de 6 metros del nivel del mar sería suficiente para acabar con lugares como: Florida, San Francisco, Holanda, Beilling, Shangai, Calcuta, Bangladesh, Vera Cruz, Campeche y Tabasco. Y en caso de que todo el hielo que forma el Inlandsis Antártico se fundiera, el nivel del mar aumentaría aproximadamente 61 Metros, lo cual ocasionaría altísimos daños al planeta y a la humanidad.

¿Y ahora amigos lectores, aún creen que el Calentamiento Global no tiene nada que ver con ustedes? ¿Aún piensan que éste problema no es serio? ¿Creen que todo esto es mentira?

Espero que éste breve artículo nos haga reflexionar un poco acerca de la realidad que estamos viviendo y del futuro que nos espera si no actuamos rápido y eficazmente.

REFERENCIAS: Trivella M. (2007). Los Top 10 sobre el Calentamiento Global [Documento en línea] Disponible:http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?idArt=105042 [Consulta: 2007, Noviembre 26]/ELPAIS.com (2007). Calentamiento Global será más rápido y más Destructivo [Documento en línea].Disponible:http://www.elpais.com/articulo/sociedad/ONU/advierte/calentamiento/global/sera/rapido/destrutivo/elpepusoc/20070406elpepusoc_2/Tes [Consulta: 2007, Noviembre 30]

Micro-Bio y Episteme: Gorgias o el Constante Recuerdo de un Escepticismo Radical


Cristóbal Camejo

UPEL-Maracay

sucubo66@hotmail.com

Gorgias nace entre los años 483-482 a. J. C. en la ciudad siciliana Leontino, actual Leontini, ubicada entre Siracusa y Catania. Llega, como jefe de una embajada, a Atenas en el 427 a. J. C., luego de diversos viajes que hace por las islas de Grecia. Alrededor de los 50 años de edad, en los años 460 a 457 a. J. C. Gorgias tiene su «acmé», es decir su florecimiento como sofista; Sócrates apenas era un joven de unos 10 años, por tanto, Gorgias en su contexto fue un habilísimo retórico que fue difícil de derrotar, pues su sólido conocimiento del proceso lógico de la argumentación y la exposición de hipótesis le permitía refutar a cualquiera y a su vez a él mismo.

La obra de Gorgias en la actualidad es fragmentaria como la mayoría de los filósofos presocráticos. Sólo dos discursos: el «Elogio de Helena» y «La defensa de Palamedes» es la única excepción, el resto de su producción intelectual se consiguen en citas que autores antiguos mencionan. En conjunto, se pueden organizar ocho obras que la investigación filológica ha proporcionado: 1. Sobre el no ser o sobre la naturaleza, 2. Discurso olímpico, 3. Discurso pítico, 4. Epitafio, 5. Elogio de los ciudadanos de Elis 6. Arte retórica, 7. Elogio de Helena, y por último 8.La defensa de Palamedes… y, como base para presentar el pensamiento de Gorgias, trataremos de la concepción ontológica tratada en el Sobre el no ser o sobre la naturaleza, conservada por Sexto Empírico, médico y filósofo escéptico griego del siglo III, y un texto anónimo titulado: De Melisso, Xenophane et Gorgias.

En contraposición epistémica a los orígenes filosóficos y metodológicos (Parménides, Empédocles, Anaxágoras de Clazomene, entre otros) de la ciencia occidental, Gorgias se impone, radicalmente, en una posición, quizá extremadamente objetivista, para negar la posibilidad de toda existencia, sino ficcional o en sólo apariencia, del universo nominado por los humanes. En su tratado Sobre el no ser o sobre la naturaleza, Gorgias (1980) plantea tres polémicas tesis:

“Dice que nada existe; que si algo existiera, sería incognoscible; que si algo existiera y fuera cognoscible, sería incomunicable a los demás.” (Fragmento 40. De Melis., Xenopho., Georg. V-VI, 979 a 12.)

Es problemático presentar las diversas posiciones que existen para explicar esta actitud tan radicalmente escéptica, que va desde la concepción ontológica de la naturaleza fenoménica y lo nouménico, hasta la perspectiva interna de los fenómenos psicológicos de la observación del primer relativismo. Sólo dejamos al lector crítico lo que texto georgiano mismo explica o defiende:

Y, si lo mismo pudiera estar en más de un sujeto, nada obliga a que se les represente semejante, dado que no son ellos semejantes de un modo total, y que no tienen las mismas características. Pues, si tuvieran las mismas características, serían un solo sujeto y no dos.

Además, un solo sujeto no se nos muestra teniendo sensaciones semejantes al mismo tiempo, sino que las del oído son distintas de las de la vista, y por otra parte las sensaciones son diferentes en el presente y en el pasado. En consecuencia, difícilmente un sujeto tendría sensaciones idénticas a las de otro diferente. Por tanto, nada existe; y si existiera, no sería cognoscible; y si fuera cognoscible nadie podría comunicarlo a otro, ya que las cosas no son las palabras y que nadie puede pensar lo mismo que otro.

La muerte de Gorgias promedia los años de 392-389 a. J. C. a la edad de 108 años según lo que el biógrafo y sofista latino Flavio Filostrato (170- 244/ 249 d. J. C.) y otros comentadores del imperio romano evidencian.

La trascendencia de Gorgias no deja de ser constante pues la historia del pensamiento filosófico y científico no se aleja en sus pretensiones de cultivar paradigmas o teorías madres o matriz que regulan al universo tanto exterior como microcósmico, pero que los agujeros negros del episteme lógico lo cuestionan y limitan recordándole la tara histórica del arbitrarismo sígnico.

REFERENCIAS:

Protágoras y Gorgias (1980) Fragmentos y testimonios. España: Ediciones Orbis.

Una Pista Para Apreciar la Imagen



Jose Ramón Briceño

UPEl-Maracay

valhalla73@hotmail.com

La fotografía es definitivamente uno de los inventos que ha revolucionado el mundo. Nuestro universo personal ha sido movido desde sus cimientos por la imagen, que por su naturaleza supone un documento veraz y que otorga cierta credibilidad a la historia que encierra cada trozo de luz atrapado en la caja negra, que como una extensión artificial del ojo humano otorga al espectador la posibilidad de mirar a través de ojos ajenos eso que el otro ve.

Desde que abrimos los ojos, e incluso cuando los cerramos, la mayoría de nosotros vivimos mirando y creando de manera inconsciente imágenes que corren en nuestro cerebro en forma de impulsos eléctricos, que igual nos confortan, nos deprimen o nos excitan; gracias a ello, los editores han vivido de las imágenes desde que la imprenta nació, cuando éstas eran reproducidas por grabados. Hoy en día, el asunto ha cambiado un poco, por lo menos en cuanto a la reproducción de imágenes respecta. Ahora, el origen de las imágenes es diverso, pero aún tienen en común que todas esas imágenes son compuestas por el ojo humano, no importa si son pinturas, fotografías o videos; si el fotógrafo utiliza el casi caduco rollo de película fotosensible o usa un equipo digital; si la imagen es de un viaje familiar, romántico, pornográfico o simplemente tiene alguna pretensión estética. Lo importante es que el ojo tiene una muleta para congelar su visión y comunicar al mundo que hay otro universo donde las reglas usualmente rígidas de la óptica, se quiebran y transforman a espacios usualmente vulgares no por groseros, si no más bien por cotidianos , en otros territorios dignos de explorar, donde algunas veces lo que nos muestran no existe o son sublimados hasta niveles casi míticos, la poesía hecha visión y transformada en haluros de plata policromados cuyo origen va de los granos de plata hasta los píxeles contados por millones, tan de moda últimamente.

El fotógrafo y su intención jamás están disociados , al igual que el escritor o el poeta, éste difícilmente se deslastra de su mundo interior o de su bagaje cultural, en el ejercicio de la fotografía encontramos de todo, desde aquel al que la estética le sabe a nada y sólo piensa en disparar su cámara para ganarse la vida sin mayores complicaciones, registrando los hechos importantes de la vida de los mortales de a pie (Bodas, Cumpleaños, etc. etc…) hasta aquel cuya preocupación está en contar cosas por medio de sus imágenes, este afán va desde lo sensual del homenaje a la figura femenina con sus desnudos como sutiles honores a la siempre hermosa y sensual mujer, o aquel que apela a los bajos instintos del gran público componiendo imágenes cuyo valor no pasa de un buen par de tetas o de una vagina en primer plano, sólo para incitar el placer simple que deviene del mirar un cuerpo sin tomar en cuenta las formas o valores estéticos de la mujer. También están aquellos que con sus cámaras capturan en sus imágenes fracciones de la realidad que desde su perspectiva constituyen un universo en sí mismas y los nunca bien ponderados pero siempre presentes. Aquellos que han dado en llamar reporteros gráficos, pero que, en honor a la verdad (por lo menos en la prensa regional y local) no son más que ilustradores de artículos y cuyo trabajo por lo general no pasa de ser un acto mecánico; y su valor no pasa de ser la imagen complementaria que se olvida casi inmediatamente después de ser vista. Por supuesto con sus excepciones (recordemos que el único premio pulitzer de Venezuela lo tomó un reportero grafico de Ultimas Noticias a finales del siglo pasado). Más allá de cualquier análisis la imagen cobra importancia, bien por su contenido estético, social, documental o personal los cuales tienen la particularidad de poseer la contundencia que al igual sorprende y agrada plasmándose en el recuerdo del espectador de manera indeleble volviéndose parte del imaginario colectivo de manera referencial. Esto se comprueba fácilmente solo con dar una vuelta en cualquier ciudad o pueblo, observar a su gente profundamente influenciada en su manera de vestir y de percibir el mundo gracias a las imágenes que nos bombardean desde todos los frentes y que, gracias al espíritu hedonista que aun sin saber que existe, poseen todos los seres humanos; y que adoptamos como parte del siempre cambiante código estético que conlleva al eterno juego de seducción y del querer agradar la mirada de todos. En otros casos la fotografía se encarga de llevar la historia de pueblos, familias y países plasmando ese trozo de historia que no podemos capturar de otra manera y tenerla para el recuerdo hasta que la vida nos alcance.


Cuando los santos bajan

Premio Galería Antonio Pelusso

6ta. Bienal Nacional de Fotografía

Autor: José Ramón Briceño, 2006


domingo, 20 de julio de 2008

La Luz: Breve Diacronía de las Perspectivas Físicas


Cristóbal Camejo


UPEl-Maracay

sucubo66@hotmail.com

El razonamiento acerca de cómo percibimos la naturaleza es una constante epistemológica que desde la antigüedad, según la perspectiva (Nietzsche) religiosa o filosófica (pro- científica) se ha mantenido. Pero lo más importante aún, es que, a pesar de este cuestionamiento cognoscitivo y sensualista (Gorgias), los humanes hemos establecidos parámetros convencionales que de algún modo permite que nos organicemos desde y en cualquier espacio conocido y no también. Si llevamos esta constante al campo de la Física, especialmente en la rama de la Óptica, podemos darnos cuenta que el fenómeno de la luz, debido a su complejidad estructural y de comportamiento, ha sido definido según la perspectiva y las convenciones necesarias y contingentes, esto según lo que propone Poincaré (comentado por E. May 1953) en su texto La science et l`hypothese: “Con esto creía Poincaré poder afirmar que los sistemas y principios fundamentales preferidos en un determinado momento no son otra cosa que fijaciones convencionales.” (p. 25)

A continuación, daremos un corto abanico de cómo se ha observado la luz y qué han legado estas concepciones para llegar a la definición actual, o convenida, de la misma.

En sí, se vienen a especializar definiciones concretas de la luz en el siglo XVII (época donde surgen los nuevos enfoques mecanicistas y atomicistas del universo, por ejemplo con Robert Boyle). Para conocerlas, el físico estadounidense Thomas Kuhn (1998), en su trabajo Las estructuras de la revoluciones científicas, nos da sucintamente el contexto especulativo que se desarrollaba antes de las teorías ópticas “paradigmáticas” de Newton. El autor menciona:

No hubo ningún período, desde la antigüedad más remota hasta fines del siglo XVII, en que existiera una opinión única generalmente aceptada sobre la naturaleza de la luz… Unos de los grupos consideraba que la luz estaba compuesta de partículas que emanan de cuerpos materiales; para otro, era una modificación del medio existente entre el objeto y el ojo; todavía otro explicaba la luz en términos de una interacción entre el medio y una emanación del ojo; además, había otras combinaciones y modificaciones. (p. 36- 37)

Sorprende que el criterio de falsabilidad permita que estas concepciones, lejos de todo prejuicio del establishment, sean consideradas tan científicas como lo que actualmente experimentamos y significamos. Muestra de esto es la reacción radical de Newton (1642- 1727) que en sus obras Principia y Opticks, tanto revuelca como consolida (típico cuando se engendran paradigmas), lo que anterior leímos sobre la interpretación de la luz, y que a partir de él, se generaliza, obedeciendo claro al desarrollo del método científico universal, para proponer una única posible imagen teorética del fenómeno luminoso. Pero, así como Newton experimenta una teoría corpuscular de la luz, contraponiéndose y organizando las interpretaciones divergentes anteriores, y que son visiones igualmente científicas, específicamente según el contexto gnoseológico que los rodee, con la re- experimentación de la teoría ondulatoria del esquema de Huygens ya la “observación” o la relación sujeto- objeto o el “objeto en sí” (después sería el “sujeto en sí”) tiende a demostrarse más compleja, pues cobra mayor fuerza la teoría ondulatoria de la luz. Todo este aparato teorético experimental newtonhuygensiano, relacionado con los avances de la tecnología de la revolución industrial, es el monstruo físico que existe en el siglo XIX, y es el que reciben los físicos Maxwell, Planck y Einstein y que relativamente es lo que leemos o encontramos hoy en cualquier libro de física (mecánica cuántica y teoría de la relatividad, además de la teoría de las supercuerdas), en los cuales, con las experimentaciones del electromagnetismo, los electrones, los cuantos de energía, los fontones, las ondas… se logra observar ahora una convergencia (cuestión no análoga a la búsqueda filosófica de la psicofísica), una increíble dualidad onda /partícula para definir la luz, fundamento además introductorio para la actual mecánica cuántica. Por eso es que definimos a la luz, según el modelo de cosmovisión que poseemos, como una relativa energía radiante que demuestra una actividad de onda y a su vez consta de partículas denominadas fotones (¿cómo observarlos con un tiempo lineal al mismo momento de nuestra existencia o dimensión?), totalmente inimaginable y a su vez contrapuesta a los esquemas observacionales y experimentales de la primera física moderna, pero con un poco de aceptado historicismo, parte sustancial de ella.

En conclusión, se puede valorar una posición que actualmente es fundamental para la filosofía de la ciencia: la relación sujeto- objeto. Cada momento histórico, en el caso de la física, que existe para definir, en este caso la luz, es dependiente, pero no en lo absoluto, del contexto epistemológico que abriga los modos de observación y experimentación de cada científico, y a su vez, o en algunos casos, del desarrollo de otras áreas de ciencias que permite dar mayor visualización al fenómeno delimitado, lo que posibilita por tanto darnos cuenta que, lo que poseemos actualmente de la “realidad”, o de la luz, es un esquema o sistema, o definición u observación según la contingencia de la nomenclatura artificial que conservamos, pero que la naturaleza “en sí” (Kant) no es tal, sino una interpretación del interés epistémico (¿ideológico político?) que poseemos, es casi o aproximativo a una especie de triste e introfágica ficción.

REFERENCIAS : Kant, I. (2006) Crítica de la facultad de juzgar. Venezuela: Monte Ávila Editores. (p. 398) / Kuhn, T. (1998) Estructura de las revoluciones científicas. Colombia: Fondo de Cultura Económica./ May, E. (1953) Filosofía natural. México: Fondo de Cultura Económica./ Nietzsche, F. La ciencia jovial «La gaya ciencia». [Documento en línea] http://www.nietzscheana.com.ar/de_la_gaya_scienza.ht [Consulta: 20 de diciembre del 2007/ Protágoras y Gorgias (1980) Fragmentos y testimonios. España: Ediciones Orbis. (p. 140)

Las Categorías Verbales de Andrés Bello: ¿Racionalismo, Empirismo, Idealismo? Revisión desde la Filosofía Temporal

Jhoerson Yagmour

UPEL-Maracay

jhoerson50@hotmail.com

En la actualidad, no existe una revisión acerca de Andrés Bello (1781-1865) que examine con exhaustividad su postura en cuanto a la filosofía temporal. De hecho, podría decirse que está prácticamente olvidado de la historia de la temporalidad filosófica. Podríamos preguntarnos, ¿Por qué es importante volver a revisar a un pensador del que tanto se ha dicho? Primero, porque dentro de la vastedad de su producción intelectual, la que menos ha sido abordada es precisamente la de filósofo temporal. Segundo, la ventaja que nos proporciona dicho abordaje contribuye directamente con un discernimiento mayor de la lingüística de Bello, pues –específicamente hablando- toda proposición verbal está en estrecha consonancia con la filosofía temporal que subyace en ella, pues la función del verbo (sintácticamente hablando) constituye, aparte del núcleo oracional, el indicador temporal. Para sustentar tales asertos, se realizó un estudio de Análisis Ideológica de los Tiempos de la Conjugación Castellana (1841), y posteriormente, en el establecimiento definitivo de categorías verbales en su Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos (1847). Junto a esto, el octavo capítulo de su Filosofía del Entendimiento (1881). ¿Cómo han catalogado a Bello dentro del campo de la Filosofía Temporal algunos estudiosos?

Amado Alonso (1987), sostiene que la visión temporal expresa en las categorías verbales de Bello era considerada “como una realidad objetiva que consiste en un punto-instante incesantemente transitorio, cuya carrera forma la línea del tiempo.” Por lo que establecía una estrecha concordancia con la filosofía temporal racionalista. Por otra parte, Anderson Imbert (1992) cuestiona esa relación, pues entiende la ilación filosófica que posee con el idealismo kantiano: “El caso es que para Bello el tiempo no era una realidad objetiva sino una creación humana. Distinguía entre tiempo físico y tiempo psicológico.” ¿Qué producción de Bello nos da la respuesta en cuanto a este aspecto? La clave la encontramos en un fragmento de su Filosofía del Entendimiento:

El espacio y el tiempo son, pues, meras capacidades de existencias reales; y aunque en sí mismos nada sean, no por eso habrá contradicción en representarnos el espacio como una esfera de interminables dimensiones, y el tiempo como una escala de longitud interminable. (p.177).

A partir de esto podemos concluir que para Bello el tiempo no era homogéneo, al contrario, existían tres principios que podrán aplicarse a la temporalidad verbal: la coexistencia (existencia múltiple y paralela de planos temporales), la posterioridad (o post-temporalidad) y la anterioridad (ante-temporalidad):

Las formas verbales, o expresan una relación simple de coexistencia, anterioridad o posterioridad, respecto del acto de la palabra, esto es, respecto del momento en que se profiere el verbo, o expresan combinaciones de dos o más de estas mismas relaciones; y el nombre que doy a cada forma denota esa misma simplicidad o composición. Cuando la relación es una, la expreso con las palabras presente, pretérito, futuro. Si la relación es doble, antepongo a estas mismas palabras una de las partículas co, ante, pos, que significan respectivamente coexistencia, anterioridad, posterioridad. Así la denominación copretérito, significa coexistencia con una época que se mira en tiempo pasado, y antefuturo denota anterioridad a una época que se mira en tiempo futuro. (Gramática de la lengua castellana, 1982) (p.226)

En definitiva, vemos cómo estos tres principios hacen que la nomenclatura verbal Bellista difiera en gran medida con la propuesta por la RAE, aunque los docentes de lengua sigan enseñando a ambas como equivalentes. Nociones tales como “perfección” e “imperfección” en la sustancialidad verbal son disímiles tanto a la verdadera función sintáctico-temporal como a la proposición verbal Bellista, por lo que aconsejamos una revisión en la manera de enseñar la tipología verbal.

REFERENCIAS: Alonso, A. (1987) Introducción a los estudios gramaticales de Andrés Bello. Caracas: Editorial la Casa de Bello. /Anderson, E. (1992) La filosofía del tiempo en Andrés Bello. Caracas: Monte Ávila Latinoamericana C.A./ Bello, A. (1982) Gramática de la lengua castellana. Madrid: EDAF, Ediciones-Distribuciones, S.A


Sobre la Distinción entre lo Cómico y el Humor en la Producción Discursiva de Otrova Gomás

Francisco Flores

UPEL-Maracay
cipijavier@hotmail.com

El humor en su manifestación pura y concebida como el arte capaz de malear paródicamente la realidad, se manifiesta en una porción tangible de la producción discursiva de Jaime Ballestas (“Otrova Gomás”). Sin embargo, es preciso aclarar el origen etimológico de la palabra humor y su distinción con lo cómico, ya que la ambigua significación de este término hace de su precisa definición, una intrincada interpretación en su análisis discursivo.

Desde una perspectiva material, la palabra humor viene del latín “umor” y se define como los distintos fluidos o líquidos del cuerpo. Pirandello (1908) en su libro “Humorismo”, también destaca una concepción del humor, desde una percepción abstracta; como algo que “expresa inclinación, naturaleza, disposición o estado transitorio del espíritu, o también fantasía, pensamiento, capricho…” por lo que se puede apreciar la pluralidad semántica de este término.

Ahora bien, en la intelección del género humorístico dentro de una composición literaria, es común pensar que en todas las posibles expresiones del humor (el sarcasmo, la ironía, la parodia, la sátira, etc.) están ligadas intrínsecamente a la risa como único efecto producido en el goce estético de una creación humorística, es decir, que toda obra de humor está cargada esencialmente de “lo cómico” como artilugio discursivo indispensable de un humorista. Pero la teoría sobre el “Humorismo” de Pirandello, aplicada a relatos como “La Vida Secreta del Tercer Reich” de Otrova Gomás demuestran cómo llevar este paradigma en las antiparras con la cuales visualizamos críticamente una obra literaria de este género, lo cual podría significar un adentramiento hermenéutico que va en contrasentido con respecto a la interpretación del verdadero fenómeno humorístico.

En base a la aproximación teórica de Luigi Pirandello, existe una distinción fundamental entre lo cómico y lo humorístico. Ya sea una palabra, una frase o el texto entero de una obra literaria; toda aquella manifestación que sea considerada eminentemente cómica carece en su constitución subyacente de una “asociación de contrates”, lo que podría ser denominado como la esencial sustancia estética del humor según el autor italiano. En otras palabras, una obra humorística puede ser cómica y producir desde una mueca tenue hasta la más estruendosa carcajada, pero debe existir una contradicción paradigmática en su trasfondo que de un momento a otro sumerja al lector en un proceso de reflexión. Por otro lado, un texto puramente cómico carece de esta asociación de contrastes sobre la cual habla Pirandello, y por tanto, la risa sería la única respuesta que podríamos obtener, teniendo a la reflexión como gran pensamiento ausente.

“La Vida Secrete del Tercer Reich” ofrece una aproximación acertada a la teoría humorística de Pirandello. Jaime Ballestas presenta una historia donde parodia irónicamente la vida de una figura abominable para la historia de la humanidad: Adolfo Hitler y todos los cercanos seguidores a su ideología, quienes hundieron en el obscuro vacío de la muerte a miles de personas. Ballestas revierte la realidad magistralmente y ficcionaliza a un Hitler humanitario, bondadoso y totalmente entregado al progreso y bienestar de la humanidad.

Es preciso entonces, enlazar nuevamente la teoría humorística de Pirandello con este texto presentado por Otrova Gomás, donde podemos constatar cómo esa imagen de la risa que podría engendrar en el lector esta ácida parodia proveniente del chispeante genio creador de Jaime Ballestas, se evapora en un “helada agua” que sirve de espejo para vislumbrar una otrora fatídica realidad, y por tanto, el surgimiento posible de la contradicción entre reírse y gestualizar amargamente nuestro rostro al percatarnos de la trágica realidad pasada, quizá transformada a través de la ficción, pero que de alguna forma nos retrotrae, por medio del referente, hacia la auténtica verdad aniquilada por la burla del humor. Por consiguiente, todos estos criterios conllevan a concluir que el fenómeno humorístico nace como el resultado de una manifestación espiritual de su creador. En este caso, es Jaime Ballestas el magistral artífice de un humor negro, que nos da una clara muestra de cómo este fenómeno estético se encarga de conflictuar existencialmente al ser humano, a través de la reflexión, debido las ambiguas realidades posibles que se han constituido en la hermenéutica de las producciones literarias.

REFERENCIAS: Español, N. (1997). En la Dramaturgia de Rodolfo Santana es el Humor una Rebelión Estética. Maracay-Venezuela./ Gomás, O. (1979). El Cofre de los Reconcomios. Ediciones COX. Caracas-Venezuela./ Pirandello, L. (1908). El Humorismo. Editorial El Perro y La Rana. Caracas- Venezuela.

Lingüística Estructural y Lingüística Textual: Antecedentes Filosóficos Antagónicos en la Antigua Grecia y la India

Cristóbal Camejo

UPEl-Maracay

sucubo66@hotmail.com

Las delimitaciones antropológicas contextuales directamente en la antigüedad permiten clarificar la cogitación particular, en un primer momento, de la interpretación y conformación antagónicas (Cappelletti) que cultiva la filosofía o metafísica india, particularmente en Los Vedas y la filosofía griega, especialmente en los presocráticos. Por tanto, ambas perspectivas ancestrales tienden a oponerse en: el pensamiento védico en el dominio y regulación del universo interno, y los presocráticos, naturalistas, en el dominio y regulación del universo exterior.

Lo llamativo de esto es que desde lo pragmático, en la actualidad, las tendencias científicas contrapuestas en el estudio de la lengua o de la comunicación, -bien sean estas la lingüística estructural y la lingüística textual-, posiblemente mantengan las perspectivas antiguas propias de los hindúes y griegos, esto basado en la concepción epistémica y taxonómica de la posición ontológica de la lengua al modelizarla como objeto de estudio. La lengua para los estructuralistas es un determinado sistema exterior en el que el ser humano evoluciona dando valor comunicativo a la actividad lógica de las partes lingüísticas de la totalidad; mientras que, para los actuales enfoques, a propósito de la lingüística textual, la lengua y su hecho físico (abstracto) el texto, parte de la emanación interior de los individuos comunicantes para concretar, a la inversa, la posición, igualmente abstracta, de un sistema llamado lengua… lo que en consecuencia presenta un radical antagonismo de dimensiones espacio temporales, contextos, al momento de observar los fenómenos lingüísticos influenciados por las perspectivas subyacentes.

La relación, por tanto, no deja ser atractiva y posible, pues el universo introspectivo de los hindúes (Los Vedas, Los Upanishads) y el cosmos extrospectivo de los griegos presocráticos (Anaxágoras de Clazomene) concuerda con los campos fenoménicos de las dos lingüísticas, lingüística estructural (Saussure) y lingüística textual (Bernárdez, Dressler) lo que deja un tanto claro que, la novedad de los fenómenos actuales no dejan su relativo eco histórico con la expansión epistémica pretérita, genética, que le ha dado existencia y forma.

REFERENCIAS: Anónimo (1974). El Rig Veda [trad. Mora de, J.M.] México. Editorial Diana. Pág. 17/ Anónimo (1975) Los Upanishads [trad. Pedro Guirao] México: Editora y Distribuidora Mexicana. Págs. 13-19/ Bernárdez, E. (2003) El texto en el proceso comunicativo. [Versión Digital] http://www.um.es/dp-lengua-espa/revista/vol6/01-eltexto.pdf [Consulta: 25 de octubre del 2007]/ Cappelletti, A. (1980) Ciencia jónica y pitagórica. Caracas: Universidad Simón Bolívar. Págs. 1-2/ Dressler, W. U. (1997) Introducción a la lingüística del texto. España: Ariel. Págs. 79-80/Martin, J. (1976) Fragmentos Anaxágoras. Argentina: Aguilar. P. 53/ Saussure, F. (1978) Curso de lingüística general. (Versión digital) Buenos Aires: Editorial Losada.