sábado, 16 de agosto de 2008

Aproximación Narratológico-Estructural a La Hojarasca de Gabriel García Márquez





Henry García

UPEL-Maracay

quererespoder30@hotmail.com



La obra titulada “La Hojarasca” (1954) es una novela corta escrita por el colombiano Gabriel García Márquez. A esta se le aplicará el modelo estructuralista expuesto por Tzvetan Todorov (1974) en Las Categorías de Relato Literario; tomando en cuenta sólo el nivel del discurso, puesto que allí se presentan los siguientes aspectos: a) El tiempo del relato; b) Los aspectos del relato c)Los modos del relato. Pues, es en estos aspectos donde se manifiesta el rol del narrador. A continuación se presenta los aspectos del relato como discurso:


a) El tiempo del relato: Según Todorov (1974:174) “el tiempo del discurso es, en un cierto sentido, un tiempo lineal, en cuanto que el tiempo de la historia es pluridimensional. En la historia varios acontecimientos pueden desarrollarse al mismo tiempo; pero en el discurso obligatoriamente hay que ponerlos unos tras de otros…”. En el narración de La Hojarasca, es un mismo relato contado desde tres perspectivas (la narración del padre: el Coronel; de la hija: Isabel y el hijo de ésta) donde los narradores se valen de la formas expresivas del monólogo interior. En esta novela, García Márquez emplea este primer aspecto planteado por Todorov, el tiempo continúa de una forma lineal, ya que, no son varios acontecimientos, sino un mismo acontecimiento. El padre, la hija, el nieto, narrar lo que sucede en la habitación del doctor y todos coinciden al finalizar su discurso con el pito del tren pensando: “Son las dos y media”. Estos tres relatos son colocados uno detrás de otro. E incluso en la obra están unas marcas que fraccionan estas intervenciones de los personajes por una línea divisora.


a.1) La deformación temporal: “De aquí se deriva la necesidad de romper la sucesión natural de los acontecimientos, incluso si el autor quisiera seguirla con la mayor fidelidad. Pero la mayor parte de las veces, el autor no trata de recuperar esta sucesión natural porque utiliza la deformación temporal. Todorov (1974:174).


El orden que presenta La Hojarasca, es el comienzo de un final (los preparativos para el entierro del doctor). Todorov expone la manera de ser contado un crimen “Imaginemos una amenaza y en seguida su realización: un crimen; obtendremos una cierta impresión si el lector es primero puesto al corriente de la amenaza y luego manteniendo en la ignorancia a su realización y, por último, si el crimen sólo es relatado después de este suspenso. La impresión será, sin embargo, muy diferente si el autor comienza por el relato del descubrimiento del cadáver y sólo entonces, en un orden cronológico inverso, cuenta el crimen y la amenaza. Cabe destacar, que la Hojarasca tiene su inicio ya antes mencionado, luego se desarrolla la historia a través de los monólogos; la explicación de cómo ha muerto el doctor (ahorcado), la amenaza del pueblo de Macondo por la causa de no haber prestado asistencia médica a los hombres de la guerra, porque él había renunciado a su labor como médico. La amenaza del pueblo es un rencor de diez años, deseándole la muerte y proclamando que cuando muriese disfrutarían de su descomposición.


En palabras de Todorov (1974: 176), menciona: “Las historias pueden leerse de varias formas. El cuento popular y las complicaciones de novelas cortas ya conocen dos: el encadenamiento y la intercalación”. El encadenamiento “consiste simplemente en yuxtaponer diferentes historias: una vez termina la primera se comienza la segunda. En la Hojarasca empieza el niño (“Por primera vez he visto un cadáver”) luego su relato concluye; dando paso a continuación a Isabel, la madre (No he debido traer al niño) y así seguidamente el turno del coronel. Este encadenamiento, empieza con la visión de cada uno finalizando dando paso a otro, lo cual permite el desarrollo de la novela desde las ópticas de los personajes. Por otra parte, la intercalación “es la inclusión de una historia dentro otra historia”.


Evidentemente, esta intercalación propicia una visión a los pensamientos de los tres personajes, el niño cuenta las travesuras escolares con sus amigos, Abraham, Tobías, cunado van al río, visitan a Lucrecia. Otra historia incluida es la de Isabel cuando recuerda el momento en que conoce a su futuro esposo (Martín) en el velorio de un niño; y finalmente, la historia de cuando la familia del Coronel llega a Macondo.


b) Los aspectos del relato: El narrador presente en la novela La Hojarasca, es un narrador equisciente que está dentro de la historia, es un narrador representado, pues cumple doble función (cuenta la historia y actúa en ella). En este sentido, estaremos hablando entonces de narradores, como anteriormente se mencionó (la narración del padre: el Coronel; de la hija: Isabel y el hijo de ésta). Esta narraciones esta realizadas en primera personas, otro indicio para decir que el narrador está dentro de la historia, en un narrador igual a los personajes. Para corroborar esto, Todorov (1974: 178), dice: “… el relato puede ser hecho en primera persona (lo que justifica el procedimiento empleado) o en tercera persona, pero siempre según la visión que de los acontecimientos… Por otra parte, el narrador puede seguir uno o varios personajes”. Como lo es en este caso de los tres personajes de la Hojarasca. El narrador a través de ello desarrolla la novela en primera persona por ejemplo: En el niño: “Por primera vez he visto un cadáver” (Yo he visto); en Isabel: “No he debido traer al niño. Ahora estaría yo en la casa” (Yo no debí traer al niño); El Coronel: “Lo miro a los ojos y siento que le he mirado con la firmeza necesaria para hacerle entender que penetro hasta lo más hondo de sus pensamientos… (Yo lo miro…)


Además, existe otro punto importante, que expone Todorov señala “aquel en que el narrador puede pasar de un personaje a otro; pero todavía hay que especificar si estos personajes cuentan (o ven) el mismo acontecimiento o bien acontecimientos diferentes. En el primer caso, se obtiene un efecto particular que podríamos llamar una visión estereoscópica. En efecto, la pluralidad de percepciones nos da una visión más compleja del fenómeno descrito. Por otro lado, las descripciones de un mismo acontecimiento nos permiten concentrar nuestra atención sobre el personaje que lo percibe, pues nosotros ya conocemos la historia”. Considerando de nuevo la Hojarasca los narradores (la narración del padre: el coronel; de la hija: Isabel y el hijo de ésta), ellos cada vez en su turno agregan algo nuevo en el acontecimiento; por eso el lector centra su atención en que el niño manifiesta que el abuelo está metiendo unas cosas dentro de la ataúd, y el momento que el abuelo narra que es lo que está introduciendo.


c) Los modos del relato: Según Todorov, “los modos del relato conciernen a la forma en que el narrador nos las expone, nos la presenta. Es a estos modos del relato que uno se refiere cuando dice que un escritor nos muestra las cosas, mientras que tal otro sólo las dice. Existen dos modos principales: la representación y la narración”. En esta novela corta, el narrador nos la dice, explicito cuando éste se enfoca en los estilos directos donde están siempre los verbos declarativos (dije, dijo, pienso).


Esto para afirmar lo que está plasmado en la Hojarasca.



Referencias:


Todorov, T. (1974) Las categorías del relato literario. Traducción directa del francés: Beatriz Dorriots. Editorial Tiempo Contemporáneo S.R.L. Buenos Aires.

García, G. (1982) La Hojarasca. Bogotá: Colombia.

3 comentarios:

Al� Reyes dijo...

Lamento no haber leído la Hojarasca parta poder entender bien las observaciones de la entrada. De todos modos se agradece que haya un equipo que se dedique a explicar las cosas que a veces a los lectores se nos pasa por alto.

En otro orden de ideas te invito a que visites mi blog, hay algo acerca de La muerte del libro y sobre todo un extracto del discurso de Joan Manuel Serrat cuando recibió un Honoris causa, y dos artículos acerca de Celia Cruz de Tulio Hernández que están buenísimos. Los puedes encontrar en entradas Antiguas

www.tigrero-literario.blogspot.com

Anónimo dijo...

Hola. Precisamente acerca de la labor de los periódicos de papel, Umberto Eco hace una reflexiín interesante, Búscala en tigrero y gracoas de antemano por pasar por allá

Anónimo dijo...

solo qeria saber QUIEN ES EL NARRADOR pero no estaaaaa.........